Asociación Cultural sin ánimo de lucro de Nájera (La Rioja). Su fin primordial es el fomento del arte cinematográfico como medio de comunicación social, procurando elevar y difundir la cultura cinematográfica entre sus asociados.
Desde su fundación en 1975 su principal actividad ha sido proyectar en pantalla grande las películas más interesantes de la Historia del Cine.
Hay que reconocer que los integrantes de CEZ (y la mayor parte de nuestros seguidores) somos todos unos pueblerinos. A la vista está porque hemos nacido y vivimos en un pueblo, y todos los días intercambiamos experiencias y vivencias con nuestros vecinos, que también son unos pueblerinos. Esta condición, como todas, tiene sus ventajas y sus inconvenientes, y no seré yo el que se ponga ahora a actuar de psicólogo social. Para ello ya tenemos a los codirectores Mariano Cohn y Gastón Duprat, y su guionista Andrés Duprat.
La vida habitual en comunidad es normalmente cómoda, agradable, y hasta previsible, pero ¿qué pasaría si de repente un cabo suelto trastocara nuestras rutinas, y nuestros equilibrios sociales?. La respuesta la tenemos en forma de deliciosa y corrosiva película: El ciudadano ilustre.
Si os parece vamos a disfrutar de esta ¿comedia?, y así podremos analizar si lo que muestran desde el otro lado del charco es extrapolable a nuestras comunidades locales. Puede ser un ejercicio entretenido, y a la vez hacernos reflexionar al colocarnos delante de una especie de espejo deformante.
Como siempre en CineEnZapatillas os invitamos a todos los que amáis el cine a que veáis la película, y a que os acerquéis a la agradable (y nada sesuda) reunión que cada dos jueves tenemos en el bar Pepe de Nájera a las 21:30.
Adaptación de "Bodas de sangre", de Federico García Lorca.
Filmaffinity
"Un cóctel de sensaciones al límite dotado de una belleza plástica arrebatadora y que se mueve entre la línea floja entre el delirio catártico y el éxtasis visual".
Comienza una nueva temporada del Cine Club Hexágono de Nájera con la programación de unas cuantas películas escogidas entre las mejores de estos últimos años. Este año con un poco de retraso debido a que el Cine Doga, único cine de Nájera donde se puede disfrutar de ver las proyecciones en pantallagrande, sólo funciona como cine 6 meses al año. Como ya hemos dicho otras veces esta situación no nos satisface porque en otras localidades cercanas el cine no cierra. Cabe preguntarse: ¿tenemos lo que nos merecemos?
Para poder proyectar más películas, para poder exigir, necesitamos crecer en número de Socios. Confiamos en conseguir que más aficionados al Cine deseen asociarse. Se puede hacer a través de nuestra web utilizando la pestaña 'Quiero ser Socio'. La Cuota Anual de Socio es de 30 Euros.
Desde este Cine Club siempre hemos estado convencidos de que el cine es una herramienta muy potente para el aprendizaje, la cultura, el conocimiento y no sólo (aunque también) el entretenimiento. Reivindicamos el Cine Club Hexágono de Nájera como un oasis entre las limitadas ofertas culturales que hay en Nájera a lo largo del año.
La primera película es gratis, como día de puertas abiertas. Animad a familiares y amigos a venir al cine.
Las proyecciones, con calidad de Cine Digital, son los Viernes en el Cine Doga a las 21:30h:
Seguimos proyectando la mayoría de películas en VOSE pero también unas cuantas son españolas.
Si queréis recibir los avisos, novedades y cambios de última hora por correo electrónico escribidnos a cineclubhexagono(arroba)gmail(punto)com (ver la sección 'Contactar'), así la carta en papel irá desapareciendo. Haced lo mismo si habéis cambiado últimamente de correo, dirección postal o cuenta bancaria.
Para acabar nos hacemos eco del reciente fallecimiento del cineasta Basilio Martín Patino (1930-2017) a la edad de 86 años. Varias de sus películas han sido proyectadas por el Cine Club Hexágono y el propio director acudió a la Sesión Aniversario que tuvo lugar en Nájera el 19 de Octubre de 1979.
Os esperamos a todos los que os gusta el cine. Cuando las luces de la sala se apagan todo puede ocurrir.
Basilio Martín Patino. Foto de Oscar Fernández Orengo
Basilio Martín Patino nació el 29 de octubre de 1930 en Lumbrales (Salamanca).
En 1955 organizó en Salamanca las I Conversaciones sobre el Cine Español, conocidas como las Conversaciones de Salamanca, que habrían de tener gran resonancia en el futuro del cine del país. En el encuentro, cuyo cerebro fue Ricardo Muñoz Suay, se reunieron los mejores directores del cine español de la época.
Entre sus obras como director destacamos las siguientes películas:
Recordamos que varias de sus películas han sido proyectadas por el Cine Club Hexágono y que el propio Basilio Martín Patino acudió a la IV Sesión Aniversario que tuvo lugar en Nájera el 19 de Octubre de 1979 en la que se proyectó su película Caudillo (1974).
Para acabar unos fragmentos de unos textos de Basilio Martín Patino en los que reflexiona con mucha lucidez sobre el cine:
Lenguaje cinematográfico
El cine, como la pintura, al decir de Leonardo, es una cuestión mental. Desde esta reflexión, el concepto de puesta en escena o el de narración, o el de montaje, se libera de insoportables lastres academicistas. Un siglo de intentar someterlo a preceptos esquemáticos. Resulta que no: no es necesario tener que contar lo obvio, no es necesario ese mareo óptico que nos atontona la retina. Ni ese guirigay sonoro ensordecedor. No es necesaria esa obsesión del raccord para convencernos de su continuidad. No se precisa de espectaculares decorados que ya no nos deslumbran. Ni es preciso retroceder en la narración escenificando el pasado, cuando este pasado puede estar implícito en el presente de un modo más sutil, etc., etc. Se dice que la gente no va al cine a pensar, y es posible. Pero a lo que, con toda certeza, no va es a que se les tome por descerebrados, cuando quien más quien menos ve telediarios, informes, debates de actualidad, y las más increíbles escenografías reales que pueda imaginar el más calenturiento realizador. No es que el espectador sea pasivo: es que se le escamotea la oportunidad de activarse. De las salas cinematográficas no nos expulsan la inteligencia y la expresión personal, sino las preceptivas, el amaneramiento y la impersonalidad.
Me aburre hablar del tema: su eterno quejumbrismo jeremíaco, supongo que justificado, su falta de sustancia, sus enjuagues burocráticos, el trampeo intocable de sus resultados comerciales. Y, sobre todo, la falacia grotesca de creerse un factor cultural del país con derecho a todo, a cambio de tan miserable aportación general. ¿A quiénes representa? ¿De qué habla? ¿Para qué sirve? Prefiero no entrar en el tema. Rezuma demagogia. Y lo más triste es que por falta de recursos humanos, muy notables, no queda. Obligado a sobrevivir de la sopa boba, carece de debate serio sobre su inocuidad. No dispone siquiera de cauces apropiados para llegar de modo fiable a sus destinatarios y constatar así si es o no una industria. Necesitaría una reconversión, como HUNOSA o tanto otros sectores menos privilegiados. Habría que pensar en un cierre temporal, no quiero ser cruel, incluso pagado, para reflexionar y cargar las pilas, un año sabático como se hace en la universidad. El público español ni se daría cuenta. A la larga sería más económico. Y la única posibilidad de reencontrase y volver a tener razón de ser, dar con su sentido.
Estimados amigos y compañeros de tertulias cinéfilas,
Vamos a comenzar la temporada otoño/invierno 2017 con una película de la que hemos hablado en alguna ocasión, incluso creo recordar que la propuse para verla un verano, pero me parece que finalmente no la dialogamos.
Se trata de HAIR (1979, Milos Forman). Basada en el musical del mismo nombre del que este año se cumplen 50 años de su estreno. Por lo que he leído, rompedora en su tiempo por la visión que transmite de la conservadora y racista sociedad norteamericana de aquellos años. También por el enfoque desenfadado y pueril que hace de la guerra de Vietnam. Como conocéis, conflicto que marcó de manera muy negativa a varias generaciones de estadounidenses. Todo esto, en pleno apogeo del movimiento hippy, da a la película un aire tragicómico muy notorio.
Me he decido por esta película porque ya sabéis que me gusta el trasfondo de la historia (la guerra de Vietnam), y porque, si no me falla la memoria, es el primer musical del que podremos debatir.
En fin, espero que os guste y podáis disfrutar de la historia y de la música, por cierto muy apreciable.
El retablo mayor es de finales del siglo XVII, de estilo barroco, con grandes columnas salomónicas muy adornadas con racimos y hojas de vid. En la parte central está el camarín de la Virgen, con la imagen original, rodeada por los fundadores de la Orden Benedictina, en sus ramas masculina (San Benito) y femenina (Santa Escolástica) y la representación de los reyes fundadores. Es llamativa la representación de los elementos que se dice que estaban junto a la imagen de la Virgen cuando ésta fue encontrada: una jarra con azucenas (emblema del monasterio), una lámpara y una campana. Sobre estos elementos, un friso cuenta el hallazgo de la Virgen por el rey don García. Remata el retablo un Calvario.
Esta obra estuvo en Nájera al igual que cabe recordar otras joyas como: el rubí, la botica monacal, el tríptico llamado de 'La piedad' y también 'La Lamentación' de Ambrosious Benson,...
El retablo actual sustituyó a uno anterior de estilo flamenco; un tríptico obra del pintor Hans Memling hacia 1489, al cual nos referiremos en este artículo:
La inmensa mayoría de la producción hispanoflamenca conservada en La Rioja corresponde a los últimos años del siglo XV y a los primeros del XVI, coincidiendo con el reinado de los Reyes Católicos, época del auge de este estilo en el resto de la Península.
El Retablo de Santa María la Real de Nájera o Cristo rodeado de ángeles que cantan la Gloria eterna, es un tríptico del pintor flamenco primitivo de origen alemán Hans Memling (1423/1443 - 1494), activo en Brujas en la segunda mitad del siglo XV. El retablo fue encargado por ricos comerciantes españoles para el altar mayor de la iglesia del Monasterio de Santa María la Real de Nájera. Sólo tres paneles del retablo llegan hasta el siglo XIX, cuando se venden en el Museo Real de Bellas Artes de Amberes, donde están expuestos hoy en día. Se consideró una obra en la vanguardia de la técnica decorativa del Renacimiento.
Contexto histórico
El retablo fue encargado en 1487 por los cónsules de los comerciantes españoles en Brujas, Pedro y Antonio de Nájera , para decorar el órgano del monasterio de Santa María la Real de Nájera, antiguo panteón de los reyes de Navarra. Algunos adornos de los 17 personajes representados (más grande que a tamaño real) llevan las armas de Castilla y León. El trabajo original era mucho más grande y el panel central que representa la Asunción de la Virgen María, la parte restante es la parte superior del retablo. Esta es la única obra que Hans Memling realizó en compañía de uno de sus alumnos, y una de las pocas obras en las que vemos a Cristo rodeado de ángeles músicos. Después de ser abandonado durante cuatro siglos, fue comprado en 1885 por un comerciante de arte que se lo vende al gobierno belga, el cual lo confía al Museo Real de Bellas Artes de Amberes. El 18 de diciembre de 2001, el Museo Real de Bellas Artes de Amberes lanza un programa de restauración de la obra.
La peripecia de esta obra, y otras que había en Nájera, es un ejemplo más del expolio cultural a causa de la ruina, el abandono, la ignorancia y la mala fe.
... Aunque Gaspar de Jovellanos dejó escrito en sus 'Diarios' la fascinación que le produjo su visita al monasterio, los najerinos a quien más recuerdan es a don Cirilo Palacios de la Prada, cura párroco de Santa María, que en 1886 tuvo la feliz idea de venderle a un anticuario de Madrid un retablo de Hans Memling, maestro flamenco de la escuela de Brujas, por 1.500 pesetas, que empleó en reparar el fuelle del órgano y terminar unas chapucillas en la sillería del coro. Ni todos los reyes de Navarra, reunidos en sanedrín, serían capaces de calcular lo que valdría hoy esa pieza.
...el párroco y arcipreste de Nájera, D. Cirilo Palacios de la Prada, necesitado de dineros para arreglar el fuelle del órgano y entarimar el coro, vendió, en un lote, el tríptico junto a otras obras desconocidas, por un total de 1.500 pesetas en el año 1886. El tríptico salió en carro, oculto en mantas, “a cencerros tapados”, y de noche, para evitar la oposición de los vecinos de Nájera. En San Asensio se le hizo una caja para facilitar su conservación durante el transporte.
Llegó a Madrid, donde, tras su limpieza, se intentó que lo comprara la Reina María Cristina. Al no fructificar la venta, fue adquirido por 25.000 pesetas por un chamarilero de Ámsterdam (M. Salomon) que vivía en Lyon, acabando en casa de Monsieur Stein, en París, quien pagó 40.000 francos. En 1893 el crítico de arte Monsieur Wauters vio el tríptico en casa de Stein quien lo ofreció al museo de Amberes, pagándose en cuatro anualidades de 60.000 francos cada una [240.000 francos].
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...sobre la visita de D. Gaspar Melchor de Jovellanos, el político ilustrado español, hizo a Nájera en mayo de 1795. Jovellanos dejó escritos unos 'Diarios' que se publicarían en 1915 y donde, en la entrada correspondiente al 19 de mayo, dice: “Vamos a ver los cuadros del retablo viejo que están en el Capítulo, arrinconados ¡Qué lástima! Son asombrosos; parecen todos de una mano; todos de la misma que la Asunción del claustro, acaso de Alberto [Durero]; un Padre Eterno, tres coros de ángeles con instrumentos músicos [sic] y cantando”. Jovellanos afirma que las tablas que componen el tríptico formaban parte del retablo mayor, según le aseguraron los benedictinos encargados del templo,...
La obra es un muestrario de los instrumentos musicales que formaban las orquestas religiosas hasta finales del siglo XV de la mano de diez ángeles músicos y seis cantores. La escena se inspira en el pasaje del Evangelio de San Mateo donde menciona: "Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria", [ Mt 25: 31-46 ], un pasaje que anuncia la parte del Juicio Final que tiene la figura del Redentor.
El panel central muestra a Cristo mirando hacia abajo y bendiciendo a su madre, con tres ángeles a cada lado. Cada trío tiene un pesado libro, un poco más pequeño que los libros de canto de hojas grandes típicos del gótico. Los dos paneles laterales muestran ángeles tocando instrumentos, cinco a cada lado, en el lado izquierdo del exterior hacia el centro, hay: salterio, tromba marina, el laúd, trompeta doblada y una chirimía, y al lado derecho, de fuera a dentro: violínrabel, arpa, órgano portátil, trompeta doblada y trompeta recta. Los paneles son de 170 cm de alto, por lo que los ángeles, o lo que podemos ver de ellos porque las nubes los ocultan de la rodilla para abajo, son casi de tamaño natural.
El realismo con el que se muestran los instrumentos ha permitido a los fabricantes basarse en esta pintura para realizar reconstrucciones de ellos.
Más adelante se ofrece un anexo con la imagen desglosada en algunas de sus partes para apreciar mejor los detalles.
Llama la atención que, a día de hoy, no exista una entrada en la Wikipedia en español sobre este retablo flamenco de Hans Memling como sí la hay en francés, catalán y neerlandés (ahora también hay en polaco).
En el siguiente mini documental las restauradoras principales explican detalles del largo proceso de restauración de la obra. Merece la pena ver cómo transmiten admiración y emoción por la obra de arte así como satisfacción por el trabajo bien hecho al que le han dedicado casi media vida. El vídeo dura 10 min. y se menciona Nájera:
Para acabar decir que se ha anunciado que la obra se podrá volver a contemplar en el Museo Real de Bellas Artes de Amberes (Bélgica) a partir del año 2019.
Réplica
En la nave lateral izquierda de la iglesia del Monasterio de Santa María la Real de Nájera hay actualmente una réplica de este antiguo retablo.
Ofrecemos desglosadas unas cuantas partes del tríptico 'Retablo de Santa María la Real de Nájera' o 'Cristo rodeado de ángeles que cantan la Gloria eterna' de Hans Memling para una mejor apreciación (pincha para ampliar):
Paneles principales:
Parte izquierda del tríptico - Detalle.
Parte central del tríptico - Detalle.
Parte derecha del tríptico - Detalle.
Ropajes e instrumentos musicales curiosos:
Parte izquierda - Salterio - Detalle.
Parte izquierda - Ropajes - Detalle.
Parte derecha - Rabel - Detalle.
Parte derecha - Órgano portátil - Detalle.
Acabando la restauración:
Parte izquierda - En restauración. Se aprecia el tamaño casi natural de las figuras.
Tras un cierre de once años por obras de remodelación, el Museo Real de Bellas Artes de Amberes (KMSKA) reabrió el 24 de septiembre de 2022. Ahora ciertas obras se pueden observar en máximo detalle vía web.
Tríptico 'Cristo rodeado de ángeles que cantan la Gloria eterna' de Hans Memling en su ubicación actual.
Estamos ante una película menor del fabuloso director George Cukor; ya entrado en años y fuera de Hollywood afrontaba sus últimas películas. En cierto modo la película no llega a funcionar del todo debido a lo abigarrado de su planteamiento: es una comedia pero también es una road movie en cuanto a que los protagonistas viajan de manera incesante. Los viajes y las estancias son lujosas como de inicios del s. XX pero también entran en la película planteamientos contraculturales de finales de los años 1960s. Se basa en una novela de Graham Greene.
La recomiendo por ser divertido de conocer que en ella actúa nuestro recordado José Luis López Vázquez y por haber sido rodada una parte en España.
Este año es el 40 aniversario del estreno de 'Annie Hall', que según los críticos y los que entienden de esto, significó un gran paso adelante en la carrera de su director.
Obtuvo 4 premios en los Oscar de 1977 (película, director, guión original y actriz), y sin lugar a dudas, según los expertos, uno de los guiones más divertidos de la historia.
En 2015 la asociación de guionistas americanos (WGA) publicó una lista de las 101 películas con los guiones más divertidos de la historia: la ganadora fue 'Annie Hall', por delante nada menos que de 'Con faldas y lo loco'.
En fin, una comedia viva, audaz, ingeniosa, sobre amor urbano e incompatibilidad que espero y confío os vuelva a divertir.
Me hace mucha ilusión proponeros el visionado de esta deliciosa película, que además es una auténtica maravilla de la animación de marionetas (stop motion).
El director Travis Knight y su productora Laika pueden estar orgullosos de haber realizado una película extraordinaria: es bella, atractiva, entretenida, misteriosa, y lo que es mejor, que obra la magia de gustar a todos los públicos de todas las edades.
De verdad no os perdáis a Kubo y las dos cuerdas mágicas.
La película cuenta la escapada de dos antiguos compañeros de universidad durante una semana por los valles californianos del vino, antes de la boda de uno de ellos, y aunque esa inminente boda perfila muy bien los dos caracteres tan opuestos de estos amigos (uno amargado recién salido de un divorcio y el otro deseando echar el último polvo antes de verse atrapado para siempre), va realmente de comer bien, de beber mejor y de pasarlo lo mejor posible con los buenos amigos que ya la vida es lo bastante gris y prosaica como para estar todo el día amargado. Por eso el verdadero eje de la historia es Miles, un profesor de literatura y escritor acomplejado al que nunca le publican absolutamente nada, incapaz también de olvidar a la bruja de su ex-mujer, mientras que Jack es el que intenta ponerle un poco las pilas y el que le pide que, por lo menos, no le arruine su intención de despedirse de la soltería a su manera. A este dúo tan particular se une otro dúo, el de Stephanie y Maya, sorpresiva pareja para cada uno de ellos, con impredecibles consecuencias emocionales y sentimentales.
Entre ligues y frustraciones, todo transcurre gracias a la presencia dominante del vino y de la comida, de los bellos paisajes y del intenso sol de California. De fondo, acogedores restaurantes, campos de golf como remansos de paz, fotografiados con sencillez y luminosidad por Phedon Papamichael (Fotografía), y descritos por el director con un estilo a menudo setentero y agradable, empleando cortinillas, reencuadrando los planos dentro del plano, dividiendo la pantalla en varias imágenes simultáneas, pero ante todo narrando con sencillez, con planos amplios y certeros, siempre al servicio de los sentimientos y de las reacciones emocionales de sus cuatro personajes.
La película está dirigida por Michael Winterbottom. He visto más películas de este director pero ninguna supera a Wonderland (1999). Yo la vi en su momento y me apetecía revisarla y recomendárosla.
La acción transcurre a lo largo de varios días en un fin de semana festivo en Londres. Los personajes son gente trabajadora normal con sus problema cotidianos. Tres hermanas con situaciones diferentes: Nadia, camarera que busca novio. Debbie, vive con su hijo Jack y está separada de Dan. Molly vive con su pareja Eddie y esperan una niña (Unnamed, sin nombre). Hay otro hermano Darren que se fue de casa y vive fuera. Los cuatro son hijos de Eileen y Bill, pareja de jubilados que viven en un barrio donde vive Franklyn, hijo de una vecina.
Es un drama rodado con un estilo muy realista, cuasi documental, que nos muestra un pedazo de cómo es la vida en la gran ciudad. Todos los personajes tienen en común la Infelicidad, que cada uno sobrelleva a su manera, y la Soledad, a pesar de estar rodeados de millones de personas. Una crónica del modo de vida a finales del siglo XX.
Imagen de 'Wonderland (1999)' - Gina McKee (Nadia)
Music by Michael Nyman
Como contraste a lo que vemos en la película tenemos la música de Michael Nyman, para mi una maravilla. Es el contrapunto poético necesario junto a algunos movimientos de cámara audaces del director.
Con el cine podemos conocer otros lugares, otras culturas, otros tiempos y otras vidas.
Por medio de historias reales o inventadas podemos soñar con mundos exóticos y maravillosos. Es decir: es un medio que nos permite viajar y aprender, ponernos en el lugar del otro, conocernos a nosotros mismos, conocer el pasado e imaginar futuros (posibles e improbables, utópicos y distópicos). El cine es un refugio para la soledad, un gran vehículo de trasmisión de conocimiento y cultura y por supuesto: un gran espectáculo.
Ver cine juntos como actividad social, en el cine y en pantalla grande.
Además las películas, incluidas las que son malas, son fedatarios culturales: son documentos que muestran cómo era la forma de vida (vestido, peinado, costumbres, transporte, relaciones sociales,... ) en el mundo en el tiempo en que se rodaron.